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Deblanco redefine a la novia moderna en la NYFW

  • hace 1 día
  • 3 Min. de lectura

La marca de moda nupcial de Buenos Aires debuta en la pasarela más importante de la Gran Manzana, y nosotros hablamos con sus diseñadoras.



La pasarela más importante de la capital de la moda americana inició a mitades de este mes para presentar a diseñadores de todos los rincones del mundo, y Argentina tuvo un lugar especial este año. Bajo el nombre "Made In Argentina", el evento Runway7 celebró su decima temporada con una sección exclusiva para celebrar a la moda de nuestro país, en donde distintos diseñadores, modelos y referentes argentinos se hicieron presentes.


Así, nos encontramos con Camila Saubidet y Mariana Müller, dos amigas diseñadoras fundadoras de Deblanco, la marca de moda nupcial que propone vestir a la novia moderna, natural y libre, alejándose de la imagen tradicional romántica.

Y desde el frenético backstage de la New York Fashion Week (NYFW), las diseñadoras se mostraron contentas, nerviosas y orgullosas de presentar su propuesta, y nos compartieron en exclusiva los detalles de su nueva colección, sus inspiraciones y la increíble historia de cómo llegaron a una de las pasarelas más importantes del mundo.


El ADN de la marca: Un homenaje a las raíces

La inspiración para esta nueva propuesta tiene un fuerte componente familiar. La colección está basada en las abuelas de ambas diseñadoras, quienes incursionaron en el mundo de la moda haciendo figurines y moldería por pura pasión. Esa herencia es parte del ADN de Deblanco; las creadoras tomaron esa pasión y la transformaron, aplicándole una mirada actualizada para la novia de hoy.


Las tres etapas de la colección

El desfile se pensó como una evolución estilística dividida en tres etapas conceptuales:

  • La Raíz: Es el punto de partida, fuertemente inspirado en sus abuelas, tomando el rol de pilar: mujeres sólidas, fuertes y determinadas. Utiliza materiales nobles como shantung de seda y cupro, con una paleta que incorpora sutiles acentos de color. Esta etapa se caracteriza por una gran presencia de líneas firmes, una presencia marcada y sastrería, un oficio que identifica profundamente a la marca.

  • El Puente: Funciona como una transición desde la sastrería más dura hacia formas más delicadas. Aquí, los materiales se ablandan, la sastrería comienza a desarmarse y hacen su aparición capas sutiles y telas más blandas.

  • Florecer: En esta fase culminante, la novia abraza su herencia para transformarla en una propuesta íntima, contemporánea y llena de sensibilidad. Las siluetas se vuelven etéreas, dándole protagonismo a las capas sutiles, las transparencias y la fluidez. A través de textiles como la gasa de seda y la organza, la colección respira ligereza, evocando una profunda sensación de apertura, luminosidad y evolución. La colección culmina con un vestido icónico. Representa a la novia definitiva que lograron construir a partir de lo que sus abuelas les inculcaron.



Un mensaje por Instagram y un trabajo a contrarreloj

El camino de esta marca originaria de Buenos Aires hasta la Gran Manzana parece sacado de una película. En octubre del año pasado, las diseñadoras fueron contactadas a través de Instagram para participar en la NYFW. Al principio dudaron y creyeron que se trataba de una invitación falsa, pero tras averiguar la veracidad del mensaje, pusieron manos a la obra.

El desafío fue monumental: prepararon en apenas tres meses un trabajo que normalmente lleva medio año. Este "terremoto" creativo, como ellas lo describen, fue posible gracias al acompañamiento incondicional de su familia, hijos y amigos. Hoy, con el trabajo terminado, celebran felices el logro de haber llegado a un escenario tan icónico haciendo lo que más aman.


La marca está pensada para novias que valoran la frescura, la comodidad y los detalles

hechos a mano. Cada pieza está diseñada para acompañar el movimiento, realzar la figura

y crear un look sofisticado y actual.

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